sábado, 4 de febrero de 2017

Ella.

Su sonrisa,
sus labios,
su piel morena,
sus cabellos sin peinar,
ella.
Ella,
bonita a más no poder,
bonita a reventar.
Ella,
increibemente genial,
increíblemente perfecta.
Con sus piques,
sus miradas,
sus tonterías,
sus cicatrices,
las cicatrices más bonitas que había visto en mi vida.
Ella,
esque era ella.
La que en cinco minutos,
capaz era de sacarme la mejor sonrisa jamás vista;
y qué sonrisa.
El buen humor permanente,
las horas de risas,
el hecho de que nada te afecte.
Todo por ella.
Esque joder,
era ella.
Simple y sencillamente,
ella.