jueves, 3 de noviembre de 2016

Complejos.

Mirarse al espejo y no reconocerse, no reconocer a esa alegre niña de cinco años que se miraba y se veía guapisima, capaz de conquistar el mundo, de cumplir sus sueño. ¿Qué fue de esa niña?¿desapareció? No, simplemente creció y se crió en un mundo en el que la gente por tener más cuerpo ya está gorda y ya no encajaba, en una sociedad en la que por tu fisico se te discriminaba y se sacaba lo peor de ti, tus defectos. Una sociedad que se dedicaba a crearte complejos. Y qué complejos.
Mirarse al espejo y darse asco a uno mismo, verte fea ¡ay me ha salido un grano! verte gorda "joder, cómo se me marca la tripa" "qué gorda salgo" "mejor me pongo una camiseta ancha no vaya a ser...", no sentirte a gusto con lo que tienes delante "soy planisima, no tengo culo/tetas"
Y todo eso, complejos, comolejos que te llevan a la destrucción de uno mismo, a la desconfianza, al desastre. Complejos que te arrastran hasta el fondo y hacen que te cueste salir, complejos que te matan poco a poco, que te consumen, que te funden.
Joder, y qué complejos, y qué de complejos, ¿por qué tuvieron que criarnos con la ideología de "no comas mucho y haz deporte que luego engordas"? ¿por qué tuvieron que criarnos con la ética de buscar ser la persona perfecta y buscar también a esa persona perfecta pars nosotros? Todos sabemos que ni los principies azules existen ni nosotras somos princesas delgadas altas y guapas. No, no lo somos, pero nos gustaría serlo.

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