Escribía,
escribía en cuadernos, mesas, paredes...
hasta en tu mirada escribía,
escribía en todas partes,
te escribía a ti.
Escribía tu forma de mirarme, de besarme,
escribía, tus caricias y tus buenas noches,
escribía tu nombre.
Y esque joder, te tenía a todas horas, en todas partes;
siempre había una razón para escribirte, siempre;
fuera la situación que fuera, siempre aparecías.
Creí que estaba loca,
loca por tus huesos,
loca por esas manos,
por ese cuerpo,
por esa forma de pensarme, de hablarme.
Loca, loca de remate,
pero loca de amor,
loca por ti.
Decidí dejarte, abandonarte,
apartarte de mi, de mi mente,
y me clavé una daga, me hice daño.
Joder, qué daño.
Decidí enterrarte, sepultarte,
y te coloqué en un altar mientras un trozo de mi se iba contigo.
Y esque no podía evitarlo,
no podía evitarte.
Estaba perdidamente loca por ti,
perdida sí, loca también;
pero enamorada, y era lo mejor del mundo,
era la mejor sensación,
eras la mejor sensación,
mi mejor sensación.
Perdida entre las lágrimas que en mi generas, entre aquellos llantos que cada día aguanto. Perdida por ti, porque te quiero.
martes, 8 de noviembre de 2016
Mi mejor sensación
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